Envejecer como sí‑mismo: identidad, cuerpo y tiempo en la segunda mitad de la vida
Hay una franja de la vida adulta que apenas tiene nombre. No somos jóvenes, pero tampoco nos sentimos viejos. No estamos al final del camino, pero los mapas con los que llegamos hasta aquí ya no sirven del todo. Es ese territorio intermedio los cuarenta y tantos, los cincuenta, los sesenta donde uno descubre, a…

