Desde los 16 años he estado asistiendo de forma intermitente a divers@s psicólog@s. Con algun@s simplemente no conectaba y con otr@s nunca llegábamos a profundizar y mucho menos avanzar.
Con Juanjo he llegado a conocerme mejor y a sentirme cómoda, consiguiendo poco a poco aceptarme y asimilar mis obstáculos y barreras personales.
Quizás vayamos despacio, pero es mi ritmo y lo importante es que me siento acompañada en éste proceso, mi proceso.
Solo tengo palabras de respeto y agradecimiento hacia él…. Seguimos!
Empecé a ir con Juanjo para crecimiento personal. Aprendí mucho sobre mi y mejoré en los temas que tratamos. Hace un año me diagnosticaron un cáncer con metástasis y tuvimos que cambiar el enfoque de nuestras sesiones. Me ha ayudado mucho en todo este proceso y espero seguir teniendo su apoyo durante mucho tiempo.
Agradecida de conocer a Juanjo y poder compartir con él mi proceso personal. Mi experiencia está siendo muy positiva sobre todo por su calidez y cercanía. Es un observador de pequeños detalles que te muestra y cambia tu perspectivas.
Respetuoso con los tiempos y los espacios que para mí son tan importantes.
Con 58 años, casado con una mujer y con dos hijos, mi vida estaba en una espiral sin fondo y se planteó ante mí la necesidad de una metamorfosis con mis sentimientos y tras una temporada de miedos, zozobra y mucha tristeza decidí pedir ayuda. Tuve la inmensa suerte de encontrar a Juanjo, un excelente profesional, que me dió fuerzas y me empoderó. Ahora soy muy feliz y estoy orgulloso con mis sentimientos que ya no es necesario ocultarlos. Ya no me engaño ni me escondo y por ende ni ante mi familia ni ante mis amigos.
Juanjo me ha ayudado a situarme en el mejor momento de mi vida a nivel personal. Aquel en el que tras haberme conocido como nunca antes, he aprendido a quererme y a entender que soy la persona más importante de mi vida.
El trabajo con Juanjo me dejó uno de los hallazgos más claves que jamás haya tenido en terapia. Gracias a él pide sentir exactamente qué es cuidarme, darme la ternura y la atención que tanto he buscado afuera. Llámalo cuidar al niño interior o como quieras. Yo lo había leído todo sobre el tema. Pero quien me acompañó a hacerlo fue Juanjo.
Desde mi experiencia solo puedo expresar agradecimiento. Es un gran profesional comprometido con su labor que sabe acompañar en los procesos. Pero por encima de todo destaco su calidad humana, su cercanía y generosidad.
Cuando empecé la terapia, sentía que la vida de todo el mundo evolucionaba menos la mía. Sentía como si estuviera estática en el tiempo y dentro de mi sentía un dolor que pesaba. Tras meses de terapia me siento empoderada, por dentro me siento ligera. Aquella tristeza a desaparecido y empiezo a distinguir que no todo es tristeza o alegría, hay más emociones en mi interior.
Durante muchos años estuve yendo a terapia sin ver grandes resultados y sintiéndome estancado, simplemente por no haber dado con el profesional adecuado. Todo cambió cuando comencé con Juanjo y rápidamente mi cabeza fue empezando a desbloquear asuntos que llevaban mucho tiempo pendientes, sintiendo que progresaba desde las primeras sesiones. Lo que más me sorprendió la primera vez fue el rigor científico que Juanjo tiene a la hora de explicarte qué te ocurre y el porqué. Su trato además es muy cercano y ameno, lo que permite sentirse fácilmente en confianza... Cada sesión de terapia es como apretar el botón de “centrifugar” de tu cabeza… Lo recomiendo y mucho
Dejarte acompañar por Juanjo es ponerte delante de un espejo que te permite ver aquello que tratas de ocultarle al mundo desde la dignidad y la compasión, caminar con él, es aprender a hacer de tus vicios, virtudes, sabiéndote sostenido y respetado.
El encuentro con Juanjo como terapeuta ha sido un punto de inflexión en mi vida. Con él me he sentido cómodo y alentado a crecer de manera consciente. Valoro en él, al margen de su talento como terapeuta, la cantidad de recursos y clarividencia para emplearlos en el momento oportuno.
Juanjo supo enfrentarme a mis traumas y salir sanado y querido. El viaje, a veces duro, valió la pena. Lo volvería a empezar.
Me gustaría destacar personalmente de mi experiencia con Juanjo la real sensación de ACOMPAÑAMIENTO y lo orgánico y natural que resulta cada interacción. Sus sesiones me han servido como guía dentro del laberinto psicoemocional y cotidiano en el que me encontraba, y por ello sigo agradecido.
Juanjo me ayudó a superar una etapa en la que yo estaba completamente bloqueado. Él me enseñó a entender y ordenar mis sentimientos y emociones a través de prácticas y ejercicios. Gracias a este proceso, ahora puedo gestionar mi vida emocional y me encuentro mucho más feliz.













