Acompañamiento en procesos de final de vida o afrontamiento de enfermedades críticas.
Durante estos años también he tenido experiencias dolorosas con clientes y amistades que han tenido procesos de enfermedad terminal como el cáncer. Por mi experiencia y a pesar de que en la formación realizada sobre esta temática ya nos lo advertían, aquí es donde el enfermo se convierte en maestro… donde no tenemos como profesionales ninguna solución. Nos pone delante aquello de que en realidad no podemos salvar a
nadie, solo somos acompañantes, a veces guías, de la propia salvación o del propio camino a la aceptación de nuestra impermanencia.
Me comentaba alguien en este proceso… “No decido como vengo al mundo, me gustaría por lo menos poder decidir cómo me marcho de él”.

