
Hay algo en nuestro ser que llama a vivir, no solo a sobrevivir. Vivir es entregarse a la experiencia misma, a respirar, a soñar, para sentir con plenitud cada respiración, cada latido de nuestro corazón. Seres de un nuevo mundo dentro de nosotros mismos.
La creatividad es pues una actitud frente al mundo y ante la vida.
En el proceso creativo sucede algo que quisiera remarcar: el juego. Un permiso para soltar el juicio. Un permiso para ser incluso lo que uno mismo cree que no puede ser. Reconectar este permiso es parte de lo que llamamos salud. Ser “poéticamente hablando”, caminante y camino, árbol y fruto, poeta y poema.
La unicidad de cada vida nos obliga al imperativo de vivir. Mostrar la propia verdad, porque la belleza es sobre todo verdad, la verdad de cada uno de nosotros. Darla cual fruto al mundo, como los árboles sueltan las hojas en otoño: sin esfuerzo, sin resistencia, con generosidad y agradecimiento. Si el fruto cae al suelo, dará la posibilidad de un nuevo árbol. Si el fruto es recogido por alguna mano y no cae al suelo, podrá nutrir algo de su alma, aunque sea un poco. Nunca cae en el vacío.
El miedo, el juicio, mata la propia experiencia de ser fruto. La fe en la propia entrega me conecta con algo de amor, de esperanza, de sensibilidad y de verdad en mí para el propio mundo y para mí mismo. Las dudas se disipan. Todo adquiere sentido.
En este apartado de la web he querido SER. Atreverme a ser. Mostrar algo que representa, es y vive dentro de mí. Llego el momento de entregarme y entregar mi fruto.
La poesía, la escritura siempre ha sido un bálsamo frente a las torturas de la mente, frente a los inevitables e inconvenientes de la propia vida. Aquí me declaro un pobre poeta, un pobre escritor. Pero escribo por pura necesidad de dar espacio en el mundo a esa parte de mi alma que me mantiene cuerdo. Invito a seáis testigos de esta parte de mi tanto tiempo escondida, para entregarla, para que sea fruto, para que llegue a vuestras manos o la dejéis caer, eso ya no tiene importancia.
En palabras de Marta Graham:
Existe una vitalidad, una fuerza, una aceleración, que se traduce en acción a través de ti.
Y como sólo existe una persona como tú en el tiempo, esta expresión es única.
Si la bloqueas, jamás existirá a través de ningún otro medio y se perderá. El mundo nunca la tendrá.No es tu deber el determinar qué tan buena es, o que tan valiosa es, ni tampoco compararla con otras expresiones. Tu deber es mantenerla tuya, clara y directamente, tu deber es mantener ese canal abierto.
Ni siquiera tienes que creer en ti mismo o en tu trabajo. Tienes que mantenerte abierto y directamente conectado a los impulsos que te motivan. Mantén el canal abierto.




