La Terapia Corporal Integrativa es un sistema de acompañamiento y transformación de nuestra vivencia y comportamiento que integra los diferentes aspectos del ser humano: intelectual, emocional, instintivo y energético.
El abordaje es desde el cuerpo. Toda experiencia no resuelta queda registrada en el cuerpo en forma de tensiones musculares.
Estas tensiones, que se comienzan a crear cuando somos niños, con el tiempo se convierten en automatismos inconscientes que acaban expresándose en una «coraza muscular» que determina, nuestra manera de movernos, de estar en el mundo y de contactar con los demás, es decir: nuestro carácter, porque no habitamos un cuerpo… somos cuerpo.
El trabajo corporal cultiva la atención al cuerpo y a la respiración, poniendo el foco en las zonas de bloqueo y de relajación.
Desbloquear la coraza muscular favorece la libre expresión de las emociones, con lo que surge la parte más espontánea, menos condicionada, y más esencial de la persona.
Recuperamos la energía que ha quedado estancada y con ello nuestra vitalidad.


